De retroceder mis otoños a cero.
Alejaría las lágrimas de tus páginas,
saltaría contigo bajo nubes eléctricas,
secaría tu frente de residuos que manchen,
pondría hojas en tus tropiezos más severos,
cuidaría de tus párpados al caer la somnolencia.
De retroceder mis inviernos a cero.
Soplaría tibiamente tu nariz escarchada,
suplantaría tu imagen en días friolentos,
correría junto a ti por cada diluvio,
cobijaría la gelidez de tus manos turquesas,
seria tu cómplice para maquillarnos de barro.
De retroceder mis primaveras a cero.
Inundaría tu techo de magnolias flotantes,
dejaría bugambilias bajo tu almohada,
impregnaría de mandarinas tus manos,
esparciría tulipanes sobre rutas imaginarias,
movería las ramas creando enjambres de copos.
De retroceder mis veranos a cero.
Viajaría en tus maletas estivales,
tendría frutillas para darte en todo instante,
entendería el surrealismo de tus travesuras,
bailaría con tu música balbuceada,
sobornaría a las libélulas para que conocieras a las hojas
De retroceder mi vida a cero.
Purificaría mis manos para hacerlas inocentes.